Una Sociedad Anónima Laboral, o SAL, es una sociedad mercantil especial en la que la mayoría del capital social pertenece a sus propios trabajadores. En Costa Rica, esta figura permite que quienes prestan servicios dentro de la empresa también participen en su propiedad, gestión y resultados. Para constituirla correctamente, se requiere un mínimo de cuatro trabajadores socios, que al menos el 51% del capital social pertenezca a esos socios trabajadores y que ningún socio concentre más del 25% de las acciones.
No todas las empresas tienen que funcionar bajo la estructura tradicional de un patrono que dirige y trabajadores que ejecutan labores bajo subordinación. En Costa Rica existe una figura societaria especial que permite organizar una empresa de una forma distinta: la Sociedad Anónima Laboral, conocida como SAL.
Este modelo permite que quienes trabajan dentro de la empresa también sean socios de ella. Es decir, los integrantes no solo prestan servicios, sino que también participan en la propiedad, en la organización interna y en los resultados del proyecto empresarial.
Una Sociedad Anónima Laboral es una sociedad mercantil con un régimen especial. Su principal característica es que el capital social pertenece mayoritariamente a sus propios trabajadores, quienes no actúan como simples inversionistas pasivos, sino como socios trabajadores que participan directamente en la actividad económica de la empresa.
En términos sencillos, la SAL permite alinear trabajo y propiedad. Las personas que trabajan en la empresa también forman parte de ella, toman decisiones y pueden beneficiarse de los resultados del proyecto.
Para constituir una Sociedad Anónima Laboral se requiere un mínimo de cuatro trabajadores socios. Además, en el nombre de la compañía debe incluirse la frase “sociedad anónima laboral” o su abreviatura “SAL”.
La ley costarricense establece que al menos el 51% del capital social debe pertenecer a sus propios trabajadores, cuyos servicios se retribuyen de forma directa y personal. Asimismo, ningún socio puede poseer más del 25% de las acciones. Estos límites buscan evitar la concentración del control y mantener el carácter participativo de la figura.
| Requisito | Contenido práctico |
| Mínimo de socios | Al menos cuatro trabajadores socios. |
| Capital social | Al menos el 51% debe pertenecer a trabajadores socios. |
| Límite por socio | Ningún socio puede tener más del 25% de las acciones. |
| Denominación social | Debe incluir “sociedad anónima laboral” o “SAL”. |
| Trámite | Requiere escritura pública e informe previo del Ministerio de Trabajo. |
En una empresa tradicional, normalmente existe una separación clara entre patrono y trabajador. El patrono organiza, dirige, paga salarios y asume cargas patronales, mientras que el trabajador presta sus servicios bajo subordinación.
En una SAL correctamente estructurada, la lógica es diferente. No existe un patrono externo tradicional, porque quienes conforman la sociedad son socios trabajadores. Ellos mismos participan en la propiedad de la empresa, en la gestión del negocio y en la prestación de los servicios.
| Empresa tradicional | Sociedad Anónima Laboral |
| Existe separación entre patrono y trabajador. | Los trabajadores también son socios de la empresa. |
| La dirección suele concentrarse en el patrono. | La gestión se ordena conforme a reglas societarias internas. |
| El trabajador participa principalmente mediante salario. | El socio trabajador puede participar en gestión y resultados. |
| Opera bajo lógica laboral ordinaria. | Opera bajo una lógica societaria y participativa. |
La escritura constitutiva debe prepararse ante notario público e incluir la estructura accionaria, el objeto social, la forma de administración, las reglas de funcionamiento y la condición de Sociedad Anónima Laboral. Posteriormente, debe gestionarse el trámite correspondiente ante el Departamento de Organizaciones Sociales del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, ya que la inscripción en el Registro Público requiere el informe previo de ese Departamento.
Una vez inscrita, la SAL también debe cumplir con otros trámites administrativos y tributarios, como inscripción ante Tributación, valoración de obligaciones ante la Caja Costarricense de Seguro Social, póliza de riesgos del trabajo cuando corresponda y permisos específicos según la actividad económica que vaya a desarrollar.
Uno de los documentos más importantes en una SAL es su reglamento interno de funcionamiento. Este documento permite ordenar la vida interna de la sociedad y evitar conflictos entre los socios trabajadores.
Por medio del reglamento, los socios pueden definir cómo se toman decisiones, cómo se distribuyen funciones, cómo se manejan los ingresos, cómo se resuelven conflictos internos y qué ocurre cuando una persona incumple sus obligaciones. También puede regular procesos disciplinarios, causales de separación o expulsión, fondos de retiro, períodos de descanso, beneficios internos y remuneraciones adicionales.
Esta figura puede ser útil para empresas familiares que desean organizar el trabajo entre sus integrantes, grupos de profesionales independientes que quieren prestar servicios bajo una estructura común, trabajadores que desean organizarse para brindar servicios de manera formal o personas que acuerdan con su antiguo patrono una modalidad de tercerización mediante una sociedad propia.
También puede ser una alternativa para actividades de limpieza, mantenimiento, vigilancia, tecnología, transporte, servicios administrativos, servicios técnicos, alimentación, servicios profesionales u otras actividades que puedan desarrollarse mediante una organización empresarial integrada por socios trabajadores.
Preguntas frecuentes sobre Sociedades Anónimas Laborales
¿Qué significa SAL en Costa Rica?
SAL significa Sociedad Anónima Laboral. Es una sociedad mercantil especial integrada mayoritariamente por trabajadores socios.
¿Cuántas personas se necesitan para constituir una SAL?
Se requiere un mínimo de cuatro trabajadores socios.
¿Puede una sola persona controlar una SAL?
No. Ningún socio puede poseer más del 25% de las acciones, precisamente para evitar la concentración del control.
¿La SAL es igual a una sociedad anónima común?
No. Aunque tiene base mercantil, su régimen es especial porque la mayoría del capital debe pertenecer a trabajadores socios.
¿Es necesario contar con reglamento interno?
Sí. No solo es recomendable, sino estratégico para ordenar decisiones, funciones, ingresos, conflictos y salidas de socios.
Conclusión
La Sociedad Anónima Laboral puede ser una alternativa interesante para organizar una empresa sin seguir necesariamente la lógica tradicional de patrono y trabajadores subordinados. Su valor está en permitir que quienes trabajan también participen en la propiedad, gestión y beneficios del proyecto empresarial.
No obstante, para que el modelo funcione correctamente, debe diseñarse con cuidado. Se requiere una estructura interna ordenada, límites claros sobre las acciones, reglamento de funcionamiento y una operación real que refleje la naturaleza participativa de la figura.
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